En una asesoría, el método sirve para entender tu caso, ordenar las prioridades y dejarte una recomendación: un diagnóstico, un mapa de tu proceso o un plan para ponerlo en marcha. No tiene que terminar en un desarrollo.
El Método CLICK
Primero el problema. Después, la herramienta.
Es la forma de llevar una necesidad de tu negocio hasta una solución que funcione en el trabajo diario. Lo uso igual en una asesoría que en un desarrollo.
1. Entender
Cómo trabaja tu negocio hoy.
Partimos de una situación concreta: consultas sin seguimiento, inventario que se actualiza a mano, reportes que llegan tarde, información repartida entre departamentos.
Reviso cómo empieza y termina el proceso, quién participa, qué herramientas usan, dónde se repite trabajo o se pierde información, y qué datos existen y cuáles faltan.
- La pregunta
- ¿Qué está pasando hoy y qué debería pasar?
- Lo que queda
- el problema bien definido y un mapa sencillo del proceso.
2. Priorizar
Qué resolver primero.
Un negocio puede tener muchos problemas a la vez. Comparamos cuál afecta más a tus ventas, tus costos o tu atención, cuántas veces ocurre, qué hace falta para resolverlo, qué riesgo tiene un error y quién va a usar la solución.
- La pregunta
- ¿Qué mejora vale la pena poner en marcha primero?
- Lo que queda
- una prioridad con un objetivo que se puede comprobar. También decidimos qué conviene dejar para después.
3. Diseñar
Cómo va a funcionar la solución.
Defino qué hará cada persona, qué pasos siguen reglas automáticas, dónde aporta la inteligencia artificial, qué sistemas se conectan, quién puede ver o cambiar cada cosa y qué pasa si algo falla.
- La pregunta
- ¿Cómo se resuelve este trabajo, de principio a fin?
- Lo que queda
- un plan de solución con funciones, conexiones, responsables y límites. En un desarrollo, aquí ves tu demo y se define el alcance antes de hablar de presupuesto.
4. Aplicar
La solución, en uso.
Desarrollo o conecto lo acordado y lo probamos con quienes lo van a usar. Empezamos con una parte manejable del negocio, probamos lo habitual y las excepciones, le explico a tu equipo cómo usarlo y dejamos claro cómo se reporta y se corrige un problema.
- La pregunta
- ¿Funciona cuando tu equipo lo usa con trabajo real?
- Lo que queda
- una solución en uso, con responsables y una forma de supervisarla.
5. Mejorar
Qué cambió.
Comparamos el resultado con la situación inicial. Tu sistema funciona como una aplicación: con cada actualización se ajusta, se amplía o se descarta lo que no sirve.
- La pregunta
- ¿Qué mejoró, qué sigue fallando y qué hacemos después?
- Lo que queda
- una decisión: ajustar, ampliar, mantener o detener. Y el acuerdo de quién se encarga del mantenimiento y de los cambios que vengan.
Un ejemplo: un negocio con varias sucursales
Las ventas están en un lado, el inventario en otro y los reportes de publicidad en una tercera plataforma.
- 1
Entender: de dónde sale cada dato, quién lo actualiza y qué necesita saber el dueño.
- 2
Priorizar: las primeras preguntas que debe responder el panel, como las ventas por sucursal o los pedidos detenidos por falta de existencias.
- 3
Diseñar: qué indicadores se muestran y qué fuentes se conectan.
- 4
Aplicar: empezar con una sucursal y contrastar los resultados con los registros originales.
- 5
Mejorar: revisar si los datos llegan a tiempo, si son correctos y qué otras preguntas vale la pena sumar.
Asesoría o desarrollo
En un desarrollo, recorremos las cinco etapas completas: desde definir la necesidad hasta entregarte el sistema y revisar cómo funciona.